Tuesday, June 08, 2010

OBSESIONADOS POR LA PERFECCION


La Vida 7 Junio 2010, 9:32 PM Listin Diario
li.misol@listindiario.com
Santo Domingo

"Todo ser humano sabe que la perfección no existe, pero para bien o para mal lo que sí existe es el perfeccionismo, que psicológicamente no es más que la creencia de que la perfección puede y debe ser alcanzada. El problema es que esta actitud puede alcanzar formas patológicas, cuando un individuo llega a tener la creencia de que cualquier cosa por debajo de la perfección es inaceptable en sí mismo o en las personas que le rodean.

Para Mariana Fernández de Maura, psicoterapeuta del Centro de Desarrollo Humano, aunque el perfeccionismo puede llegar a ser patológico, en sus niveles más benignos puede convertirse en una cualidad muy positiva. “Se llama perfeccionistas a quienes tienen un nivel de responsabilidad más alto que el nivel común”, dice.

Cualidades
El perfeccionista sano tiene un nivel de entrega más alto que el promedio, le place y siente orgullo de hacer las cosas bien porque la calidad de su organización mental, que es natural, le pide que los productos, proyectos o cualquier cosa que realicen tenga un alto nivel de calidad. “No tratan de impresionar a nadie, o de ganar puntos, su mente funciona así”, dice la psicoterapeuta.

EL PERFIL SANO DE UN PERFECCIONISTA
La psicoterapeuta Mariana Fernández de Maura explica que cuando son evaluadas psicológicamente, los perfeccionistas tienen un nivel de inteligencia promedio alto, y son pragmáticos: están orientados a logros. Por esto, resultan ser confiables y aportan a cualquier equipo de trabajo pues con ellos se puede contar y suelen honrar su palabra.


Fernández de Maura comenta que ese perfeccionismo no es una categoría negativa, sino una cualidad. Dice que es lamentable que se recurra más a la improvisación o se practique el oportunismo en lugar de obtener las cosas con mérito y cumplimiento. Advierte que el perfeccionismo puede empezar a ser exagerado.

Eterno inconforme
Cuando empieza a salirse de control, el perfeccionismo se manifiesta en el tipo de persona que emocionalmente tiene unos estándares tan altos que su nivel de exigencia cae en una especie de neurosis y empieza a haber un desbalance, comenta la psicoterapueta Mariana Fernández de Maura. Añade que esas personas son tan críticas y exageradas que se frustran porque buscan la perfección en cada detalle de cada cosa llegando a complicarlo todo.

Cuando el perfeccionismo se transforma en neurosis, la persona nunca está contenta, satisfecha o conforme con lo que hace o hacen los demás. Siempre falta algo, hay algo que mejorar o hay que dar más, por ende esta persona nunca aprecia el esfuerzo de los demás y, según la especialista del Centro de Desarrollo Humano: “Son personas altaneras, que asumen posturas arrogantes y prepotentes y si están en posiciones de mando son tiránicas”.

Malestar
Por más que externen a cada momento su descontento, los perfeccionistas neuróticos tienen de base un malestar interior que les impide vivir en paz. A estos seres los invade una eterna insatisfacción para consigo mismos y sobre todo para con los demás. La psicoterapeuta advierte que en muchas ocasiones tratan de hacer que los demás se sientan incompetentes para apabullarlos y con ello recibir un falso sentido de grandeza que tape y oculte sus debilidades.

Cuando esta neurosis se presenta, la persona la externa con todo: los hijos, la pareja, el que trabaja en su casa, las amistades, los compañeros de trabajo. “Son personas que no entienden que para todo hay un nivel de incertidumbre en la vida, que es en sí imperfecta y está llena de opuestos: el éxito y el fracaso, la salud y la enfermedad, la alegría y la pena, el nacimiento y la muerte… y el perfeccionista no tolera manejar esos opuestos”, dice Fernández de Maura.

Trastorno La experta comenta que suele ser simple que el perfeccionista sano llegue a la neurosis, pero no en todos los casos este tipo de personas desarrolla un trastorno más severo, pues, según advierte, para que eso ocurra el cerebro debe tener de antemano algún desequilibrio neurofisiológico o bioquímico.

Es lo que ocurre en la última categoría del individuo perfeccionista, donde puede aparecer una patología del carácter llamada Trastorno Obsesivo- Compulsivo (TOC).

Fernández de Maura advierte que cuando aparece este cuadro, amerita terapia farmacológica, junto con la psicoterapia, y es más serio que la neurosis. Comenta que, según estudios, el TOC surge cuando hay fallas en el sistema límbico, que es nuestro cerebro primitivo.

“Los individuos con este trastorno enfrentan un nivel de ansiedad tan alto que entran en estado de angustia y lo que les da escape son distintos rituales”, explica la psicóloga.

Alguien con este trastorno puede llegar a lavarse las manos 15 veces en un ritual, pasar horas desinfectando baño y cocina u obsesionarse con la limpieza bucal convirtiéndola en un ritual de una hora, donde usará diferentes enjuagues, se pasará el hilo dental 20 veces, o se cepillará y enjuagará varias veces seguidas sin poder evitarlo.

CUANDO SE LLEGA A EXTREMOS
“Hay personas que su obsesión es arrancarse el pelo, y se quedan calvos sin querer hacerlo. Está ahora cada vez más creciente de adolescentes que se cortan, se automutilan. Otros se obsesionan y tienen que contar del uno al cien, cuando están nerviosos, o cuando oyen determinada palabra o si se les va una mala palabra, otros no pueden pisar las rayas del pavimento o se obsesionan con la seguridad”, detalla la experta.

Según Fernández de Maura, a estas personas se les podría llamar perfeccionistas, pero no lo son, ya padecen una condición de salud, un trastorno serio y necesitan ayuda profesional porque su vida es miserable debido a que gira en torno a estos rituales que, de no hacerlos, el nivel de ansiedad es tan grande que la persona no funciona y se sale de control.

Si esta condición te afecta, hay que tratarla
El perfeccionismo tiene niveles. Está el positivo, que no es más que la búsqueda de la calidad en las acciones cotidianas; el intermedio cuando llega a la neurosis donde se exagera todo y se produce un cuadro donde hay angustia y no es posible tener buenas relaciones; hasta llegar al trastorno obseso- compulsivo que alcanza a dominar a la persona, que se hace esclava y no se puede salir sin ayuda.

Los dos últimos requieren de tratamiento. La neurosis, según la psicóloga, se puede tratar con las Flores de Bach, que son una propuesta intermedia a los psicofármacos y no son más que 38 preparados naturales para tratar distintos cuadros emocionales que creó y patentizó un médico inglés.

Las Flores de Bach ayudan porque dan balance al sistema nervioso y recuperan del agotamiento mental y físico de distintas condiciones sin causar adicción o generar síndrome de abstinencia al final del tratamiento.

Para cada cuadro se hace una combinación. La psicóloga explica que para el perfeccionista se mezcla la fórmula para la prepotencia, la baja tolerancia a la frustración, la impaciencia, se agrega el aprender a disfrutar de lo que se hace y se añade la fórmula contra la ansiedad y el estrés. Fernández de Maura es psicoterapeuta y una de las personas acreditadas para aplicar las Flores de Bach en el país. Detalles en el sitio http://psicologatranspersonal.blogspot.com.


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1 comment:

Soledad said...

ME ENCANTO
mi blog imperfecta-perfeccion.blogspot.com está relacionado con obseción por la perfección del cuerpo pasen! besos